Bosque de Matasnos: Denominación de origen Ribera del Duero

Hablar de la Denominación de Origen Ribera del Duero es hablar de uno de los territorios vitivinícolas más reconocidos de España. Situada a lo largo del valle del río Duero, esta denominación se ha consolidado como sinónimo de calidad, carácter y exigencia en la elaboración de vinos. Dentro de este entorno privilegiado se encuentra Bosque de Matasnos, un proyecto que forma parte de esta D.O. y que refleja la identidad única de su paraje y de su Bosque. Qué significa pertenecer a la Denominación de Origen Ribera del Duero La Denominación de Origen Ribera del Duero no es solo una referencia geográfica. Es un sello que garantiza que los vinos elaborados bajo su amparo cumplen una normativa estricta en cuanto a variedades autorizadas, métodos de cultivo, rendimientos y procesos de elaboración. Las bodegas adscritas a la D.O. deben superar controles de calidad y catas oficiales antes de que sus vinos salgan al mercado. Además, los viñedos deben situarse dentro de la zona delimitada y cumplir requisitos específicos que aseguren la tipicidad y el carácter propio de la región. Formar parte de esta denominación implica asumir un compromiso con la excelencia y con el respeto al origen. El entorno de Ribera del Duero y su influencia en el vino La Ribera del Duero se caracteriza por un clima continental con fuertes contrastes térmicos entre estaciones y entre el día y la noche. Esta amplitud térmica favorece una maduración equilibrada de la uva, aportando intensidad aromática y estructura a los vinos. Los suelos, diversos y ricos en matices, contribuyen también a la complejidad del resultado final. En este contexto, cada paraje imprime su propia personalidad, y es precisamente esa singularidad la que define el carácter de proyectos como el Bosque de Matasnos. Bosque de Matasnos dentro de la D.O. Ribera del Duero Bosque de Matasnos forma parte de la Denominación de Origen Ribera del Duero, elaborando vinos que expresan la esencia de su entorno. La ubicación de su viñedo en la provincia de Burgos aporta condiciones específicas que influyen directamente en la calidad de sus vinos. El Bosque que da nombre a la finca no es un elemento accesorio, sino la característica principal que define el proyecto. Ese entorno natural condiciona el microclima, la biodiversidad y la filosofía de trabajo que se aplica en cada proceso. La pertenencia a la D.O. no solo certifica el origen de sus vinos, sino que refuerza el compromiso de la bodega con los estándares de calidad exigidos por el Consejo Regulador. Vinos con identidad propia Los vinos elaborados en Bosque de Matasnos combinan el carácter de la Ribera del Duero con la personalidad específica de su paraje. La normativa de la Denominación de Origen establece los criterios técnicos, pero es la interpretación del viticultor la que convierte cada botella en una expresión singular. La filosofía del proyecto se basa en el respeto al entorno, la atención al detalle y la búsqueda constante de equilibrio entre tradición e innovación. Cada vendimia es el resultado de un trabajo cuidadoso que comienza en el viñedo y culmina en la bodega. Compromiso con la sostenibilidad Dentro de la Ribera del Duero, Bosque de Matasnos destaca por su apuesta decidida por la sostenibilidad. El cuidado del viñedo y del Bosque forma parte de la filosofía que guía todo el proyecto. La gestión responsable del entorno, la protección de la biodiversidad y el respeto por los ciclos naturales son pilares fundamentales. Esta visión sostenible no es una tendencia puntual, sino una forma de entender la viticultura. El objetivo es preservar el equilibrio del ecosistema para que las generaciones futuras puedan seguir disfrutando de este territorio excepcional. Un proyecto que une origen y filosofía 13La Denominación de Origen Ribera del Duero representa garantía de calidad y prestigio internacional. Bosque de Matasnos, como parte de esta denominación, aporta además la singularidad de su paraje y la identidad de su bosque. La combinación entre el rigor de la D.O., la riqueza del entorno burgalés y la filosofía del proyecto da lugar a vinos que reflejan carácter, autenticidad y respeto por la tierra. Formar parte de la Ribera del Duero es un reconocimiento, pero también una responsabilidad que Bosque de Matasnos asume con convicción y coherencia en cada botella.

Un estudio apunta a un papel favorable del vino cuando se consume con moderación y dentro de la dieta mediterránea

En el mundo del vino se habla mucho (y a veces demasiado) sobre salud. Por eso nos ha parecido interesante compartir una noticia publicada por Diario de Navarra, que recoge los resultados de un estudio liderado por la Universidad de Navarra: el posible efecto favorable del vino no se entiende aislado, sino cuando se consume con moderación y dentro de una dieta mediterránea de calidad. El estudio analiza el vino como parte del patrón mediterráneo, y no como “ingrediente milagro”. En otras palabras: no es “vino = salud”, sino: Vino + moderación + buena alimentación + estilo de vida mediterráneo El artículo explica que, al analizar datos de grandes cohortes españolas (PREDIMED y SUN), la asociación más favorable aparece solo cuando se cumplen dos condiciones: Dieta mediterránea de alta calidad Consumo moderado de vino A nosotros este mensaje nos encaja bastante con cómo entendemos el vino: placer, gastronomía, cultura… y responsabilidad. El vino no se disfruta “a lo loco”: se disfruta en mesa, con tiempo, con comida, con conversación. Y si se bebe, que sea bien. Además, para Bosque de Matasnos hablar de vino también es hablar de origen y de respeto: por la tierra, por el viñedo, por el proceso… y por quienes lo disfrutan. De hecho, esa forma de entender el vino es la que compartimos cada día con quienes nos visitan: paisaje, viñedo, bodega y una manera de vivir el vino que mira al largo plazo. 👉 Si te apetece conocerlo en primera persona, aquí puedes ver nuestras experiencias de enoturismo sostenible. Fuente: Diario de Navarra

Bosque de Matasnos en el Restaurante El Urogallo de Majadahonda

Restaurante El Urogallo Majadahonda - Bosque de Matasnos

Por Alberto Granados Esta nueva entrega de «Bosque de Matasnos en…» nos lleva hasta Majadahonda, una localidad cercana a Madrid, a uno de los establecimientos de un grupo que, desde 1996, ha construido su trayectoria sobre la regularidad, el producto y una forma muy clara de entender el placer de la mesa, el grupo El Urogallo. Bosque de Matasnos en el 30 aniversario de el Restaurante El Urogallo El Urogallo, que este año celebra su 30 aniversario, forma parte de esa categoría de casas que llevan años llenando sus mesas porque han entendido algo esencial: cocina reconocible, buen producto, servicio ágil y un ambiente donde todo invita a quedarse. Un grupo que ha sabido crecer sin perder su esencia y donde la tradición asturiana sigue marcando el carácter de la casa. En una propuesta así, pensada para compartir y disfrutar sin complicaciones, el vino debe integrarse con naturalidad. Y ahí es donde Bosque de Matasnos encuentra su lugar. El proyecto El Urogallo nace con la idea de trasladar el espíritu de la gastronomía asturiana a Madrid. Hoy, con cinco establecimientos y una clientela fiel, el grupo ha consolidado un modelo basado en la regularidad, el ambiente y una cocina que apuesta por el recetario tradicional sin artificios. El local de Majadahonda mantiene esa filosofía: espacios amplios, decoración cuidada, terrazas siempre animadas y un ritmo constante de mesas donde conviven comidas familiares, encuentros de negocio y celebraciones informales. Aquí se viene a compartir, a comer bien y sin complicaciones. La carta es un recorrido por sabores reconocibles, con especial atención al producto y a elaboraciones caseras en las que la tradición es el eje principal. Cocina honesta, pensada para el disfrute y con un denominador común: abundancia y sabor. Vinos Bosque de Matasnos en la mesa de El Urogallo Durante la comida nos acompañó Bosque de Matasnos Etiqueta Blanca 2022, un vino que vuelve a demostrar su capacidad para adaptarse a diferentes registros gastronómicos y que puedes encontrar entre los vinos «recomendados» de la casa. Fruta madura bien definida, notas balsámicas, madera integrada y un tanino fino y pulido que le permite convivir con platos sabrosos sin imponerse. Elaborado en altura, conserva una frescura que resulta clave cuando la mesa se llena de raciones y sabores intensos. Uno de los imprescindibles de la Ribera del Duero. El arranque fue una ensaladilla rusa de la casa, cremosa y equilibrada, un clásico que funciona como perfecto punto de partida. El vino aportó frescura y limpieza, preparando el paladar para los siguientes platos. Los calamarcitos a la andaluza ofrecieron un registro más ligero y crujiente, donde el Etiqueta Blanca volvió a moverse con soltura, manteniendo tensión y equilibrio. Uno de los platos que mejor define el espíritu del grupo es el Especial Urogallo: huevos sobre patatas fritas con jamón ibérico y pimientos de Guernica. Cocina directa, sabrosa y sin complejos. Aquí el vino se integró con naturalidad, acompañando la intensidad del conjunto y aportando estructura sin restar protagonismo al plato. Los taquitos de solomillo salteados con ajos tiernos marcaron el tramo más cárnico de la comida, un momento en el que el Etiqueta Blanca mostró su perfil más gastronómico, sosteniendo el sabor de la carne desde la elegancia. Incluso con el postre funciona bien este etiqueta blanca. No podían faltar unas filloas rellenas de crema, un final goloso y tradicional que puso el broche a una comida coherente con la filosofía de la casa. Una mesa para compartir La visita a El Urogallo confirma algo que esta sección repite desde su inicio: cuando la cocina se apoya en el producto, en el sabor y en una manera honesta de entender la restauración, el vino encuentra su lugar sin necesidad de forzar el discurso. Bosque de Matasnos Etiqueta Blanca 2022 se integró con naturalidad en una propuesta pensada para compartir, demostrando su versatilidad y su clara vocación gastronómica. En un grupo que ha construido su trayectoria sobre la regularidad, el ambiente y el placer de la mesa sin complicaciones, Bosque de Matasnos encuentra un escenario coherente con su filosofía: equilibrio, frescura y capacidad para acompañar momentos que, más allá del plato, tienen que ver con el disfrute y la compañía. EL UROGALLO MAJADAHONDA (Dirección: Calle Salvador Dalí, 1. Majadahonda, Madrid. Teléfono: 916 795 665)      

Bosque de Matasnos en FITUR 2026

Fitur 2026 enoturismo

FITUR es uno de los encuentros más importantes del sector turístico a nivel internacional. Cada año, profesionales, destinos y proyectos comparten tendencias, experiencias y nuevas formas de entender el turismo. Dentro de este contexto, el enoturismo ocupa un lugar cada vez más relevante, al unir territorio, cultura, sostenibilidad y gastronomía en propuestas que van mucho más allá de la visita tradicional. En este escenario, la Ribera del Duero se presenta como un destino en constante evolución, capaz de ofrecer experiencias ligadas al vino, al paisaje y a la identidad de cada proyecto. Es precisamente en este marco donde Bosque de Matasnos estuvo presente en FITUR 2026, invitado por la Ruta del Vino Ribera del Duero La presencia de Bosque de Matasnos en FITUR 2026 La participación en FITUR fue una oportunidad para acercar al público la esencia del Bosque de Matasnos y compartir de primera mano lo que define al proyecto. Durante el evento, estuvieron presentes nuestros vinos Etiqueta Blanca 2022 y Blanco de Matasnos 2024, dos referencias que reflejan el carácter del viñedo de altitud y el entorno natural del que proceden. Más allá de la degustación, el encuentro permitió explicar el valor del territorio, la importancia del Bosque que rodea el viñedo y la forma en la que este entorno influye en cada etapa del proceso, desde la viticultura hasta el resultado final en botella. Enoturismo y experiencias MICE en un entorno único Uno de los ejes de nuestra participación fue la difusión de las propuestas de enoturismo y de las experiencias MICE que ofrece Bosque de Matasnos. Estas experiencias están pensadas para quienes buscan una conexión real con el paisaje y con el origen del vino. Visitar el bosque de Matasnos significa adentrarse en un entorno natural privilegiado, recorrer el viñedo, conocer la historia del Bosque y comprender cómo la altitud, el clima y el respeto por la naturaleza marcan la personalidad de nuestros vinos. En el caso de las experiencias MICE, el Bosque se convierte además en un espacio singular para encuentros profesionales, donde el entorno aporta un valor diferencial. Un proyecto basado en la sostenibilidad FITUR 2026 también fue el lugar para destacar los pilares que sostienen el proyecto de Bosque de Matasnos. La historia, los valores que guían nuestro trabajo y el compromiso con la sostenibilidad estuvieron muy presentes durante el evento. Nuestro viñedo sostenible no es una tendencia, sino una forma de entender la viticultura. El cuidado del suelo, la biodiversidad, el respeto por el entorno y la integración del viñedo dentro del Bosque forman parte de la Filosofía de Bosque de Matasnos. Cada decisión se toma pensando en preservar este ecosistema y en garantizar que el viñedo siga siendo una expresión fiel del paisaje. Compartir la esencia de Ribera del Duero La presencia de Bosque de Matasnos en FITUR 2026 refuerza nuestro compromiso con un enoturismo responsable y con la difusión de los valores de la Ribera del Duero. Agradecemos a todas las personas que se acercaron a conocernos y a compartir este espacio con nosotros. Seguimos trabajando para que cada visita, cada experiencia y cada vino transmita la identidad del Bosque y la Filosofía que da sentido a nuestro proyecto.

Microorganismos del suelo, elemento clave para la viticultura en escenarios de cambio climático

Microbiología del suelo

El cambio climático está modificando de forma progresiva las condiciones de cultivo en viñedo. El aumento de temperaturas medias, la mayor frecuencia de episodios extremos y la elevación de CO₂ atmosférico pueden influir en procesos fisiológicos de la vid y, en consecuencia, en parámetros relevantes de la uva para la elaboración del vino. En este contexto, la evidencia científica reciente refuerza un enfoque cada vez más consolidado: la biología del suelo —y, en particular, sus comunidades microbianas— no actúa únicamente como un complemento agronómico, sino como un componente funcional con capacidad de modular la respuesta de la planta. Evidencias experimentales en vid: efectos de temperatura y CO₂ sobre parámetros de la uva En un estudio realizado con Vitis vinifera L. cv. Cabernet Sauvignon, se evaluó el impacto de condiciones ambientales compatibles con proyecciones climáticas futuras, incluyendo incremento térmico, olas de calor y CO₂ elevado. Entre los efectos observados destacan: Reducción del tamaño de las bayas Disminución de la acidez Menor acumulación de antocianinas Modificaciones en el perfil de aminoácidos de las bayas, con implicaciones potenciales para la fermentación y el desarrollo aromático Estos cambios son consistentes con el tipo de alteraciones que se describen en la literatura para condiciones de estrés térmico, en particular en variedades tintas, donde la dinámica de maduración y la síntesis de compuestos fenólicos resultan especialmente sensibles. Interacción planta–microbioma: mitigación parcial del impacto bajo estrés El mismo trabajo evaluó el efecto de la inoculación con un consorcio microbiano compuesto por hongos micorrícicos arbusculares y bacterias promotoras del crecimiento vegetal (PGPB). Los resultados reportan que la asociación con estos microorganismos puede atenuar parte del efecto negativo de las condiciones climáticas simuladas, reflejándose en: Mejor mantenimiento de la acidez Incremento en el contenido total de aminoácidos en la uva Mayor estabilidad de determinados parámetros de composición bajo estrés ambiental Desde un punto de vista fisiológico, estas asociaciones pueden relacionarse con mejoras en la absorción de nutrientes, en la eficiencia del uso del agua y en la regulación de respuestas de la planta a estrés, aspectos ampliamente descritos para micorrizas y PGPB en diferentes cultivos. Implicaciones para la viticultura y la calidad de la uva La relevancia de estos resultados reside en que los efectos del estrés climático no se limitan a variables de rendimiento, sino que afectan a indicadores tecnológicos y enológicos de la uva (acidez, antocianinas, composición nitrogenada). Mantener dichos parámetros dentro de rangos adecuados es determinante para reducir la necesidad de correcciones posteriores en bodega y para sostener la consistencia cualitativa entre campañas en condiciones más variables. Alcance y consideraciones para su aplicación Los resultados deben interpretarse dentro del marco experimental descrito. La traslación a viñedo comercial requiere considerar factores como tipo de suelo, manejo, disponibilidad hídrica, portainjerto, compatibilidad microbiana y persistencia/funcionalidad del consorcio en condiciones locales. No obstante, el trabajo aporta una línea de evidencia sólida para tratar el suelo como sistema biológico activo y como parte estructural de las estrategias de adaptación. Fuente y atribución: Artículo elaborado a partir de la noticia publicada por la Universidad de Navarra (Instituto BIOMA) el 26/01/2026, que divulga resultados científicos publicados en Food Research International.

Bosque de Matasnos en… La Taberna Trifón (Madrid)

Restaurante Trifón

Por Alberto Granados

Madrid todavía conserva algunas casas que no necesitan presentarse ni reinventarse. Lugares donde la cocina se apoya en la memoria, en el gesto repetido durante décadas y en una manera de hacer que no entiende de modas. Taberna Trifón es uno de ellos. Una taberna con historia, con parroquia fiel y con una carta que habla el lenguaje de los guisos bien hechos, del producto reconocible y del disfrute sin artificios. En una mesa así, el vino no compite: acompaña, suma y se integra. Y ahí es donde Bosque de Matasnos encuentra sentido.

Esta nueva entrega de Bosque de Matasnos en… nos lleva a una de esas direcciones imprescindibles de la capital, una casa que lleva casi un siglo defendiendo una forma honesta y reconocible de entender la restauración.

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Viñedo sostenible en las tierras altas de Ribera del Duero, Peñaranda de Duero, Burgos

Viñedo sostenible en Peñaranda de Duero, Burgos

Hablar del viñedo en Burgos es hablar de tradición, clima extremo y un territorio que exige respeto y precisión. Sin embargo, dentro de este paisaje y paraje, hay algo importante que ha sabido reinterpretar la viticultura desde una mirada responsable y eso es el Viñedo Sostenible de Bosque de Matasnos. Situado a casi mil metros de altitud, en la Ribera del Duero más alta, este viñedo demuestra que es posible producir grandes vinos sin renunciar al cuidado del entorno. De hecho, la calidad del vino es inseparable de la salud del Bosque y de la forma de trabajar la tierra. La filosofía que sostiene a este proyecto parte de una convicción clara, un vino excelente solo puede nacer de un entorno vivo. Por eso, cada decisión, desde el cuidado del suelo hasta la recuperación de especies, se basa en preservar y potenciar la riqueza natural del entorno. Un viñedo en Peñaranda de Duero, Burgos marcado por el clima y la altitud El viñedo sostenible de Bosque de Matasnos se encuentra en las tierras altas de Ribera del Duero, Peñaranda de Duero, Burgos, una zona donde los inviernos son duros, los veranos intensos y las oscilaciones térmicas pueden superar los veinte grados en una sola jornada. Estas condiciones retan a la vid, pero también le permiten desarrollar una personalidad propia como son uvas de maduración lenta, piel gruesa, alta concentración y una frescura natural que se traduce en vinos elegantes y con gran capacidad de guarda. El suelo es pobre en materia orgánica, por lo que obliga a la planta a esforzarse y profundizar sus raíces. Esto forma parte de lo que define al viñedo sostenible. Se trabaja desde la observación y se evita cualquier práctica que altere el equilibrio natural del terreno. Un modelo de viñedo sostenible En Bosque de Matasnos no se entiende el viñedo como una parcela aislada. Forma parte del todo, un ecosistema protegido donde conviven aves rapaces, abejas, sotobosque y fauna local. No es solo un nombre, es el corazón del proyecto y el motivo por el que cada práctica agrícola está orientada a conservarlo. La recuperación de biodiversidad es una de las bases de este viñedo sostenible. Las ovejas ayudan a controlar la vegetación, a oxigenar el suelo y a generar estiércol natural que enriquece el terreno. Las abejas certifican la salud ambiental y favorecen el equilibrio del ecosistema. No se utilizan herbicidas, se reduce al mínimo el uso de químicos y se priorizan técnicas tradicionales adaptadas a los nuevos retos climáticos. Todo ello permite que el Bosque siga siendo un refugio para la vida. Un viñedo que apuesta por el futuro El viñedo sostenible no es una tendencia pasajera, sino una forma de asegurar que la tierra que hoy da fruto pueda seguir haciéndolo dentro de décadas. En las tierras altas de Peñaranda de Duero, Burgos, donde el clima extremo podría ser un obstáculo, se convierte en una oportunidad, menos plagas, menos necesidad de tratamientos y una identidad propia que diferencia a los vinos de Bosque de Matasnos en el panorama nacional. La altitud, el Bosque y la filosofía de trabajo orientada a la sostenibilidad permiten que cada vendimia sea una consecuencia directa del respeto al entorno. De ahí nacen vinos con carácter, equilibrio y autenticidad. Bosque de Matasnos tiene un gran compromiso con el territorio El viñedo sostenible de Bosque de Matasnos es, ante todo, un compromiso: con las tierras altas de Ribera del Duero, con Burgos, con el Bosque y con la viticultura entendida como un diálogo entre naturaleza y técnica. Un proyecto que demuestra que la excelencia enológica no está reñida con la responsabilidad ambiental; al contrario, se alimentan mutuamente. Quien abre una botella del Bosque de Matasnos abre también una historia, la de un viñedo sostenible en las tierras altas de Ribera del Duero, Burgos que apuesta por el futuro cuidando el presente.

Proteger hoy el vino del mañana: Bosque de Matasnos impulsa el debate sobre sostenibilidad en la Ribera del Duero

Cartel charla coloquio

Los pasados 16 y 17 de diciembre, Ribering (Aranda de Duero) acogió dos charlas-coloquio enmarcadas en el Proyecto LIFE Climawin, con un foco muy concreto: cómo asegurar el futuro del sector vitivinícola desde el territorio, integrando sostenibilidad ambiental, viabilidad empresarial y compromiso social. De la mano de Jaime Postigo, CEO de Bosque de Matasnos y socio del proyecto, se abrió un espacio para hablar sin rodeos de lo que realmente está en juego: la resiliencia del viñedo y de quienes viven de él, la necesidad de innovar con sentido y la urgencia de colaborar para fortalecer la Ribera del Duero como ecosistema económico, cultural y humano. Dos encuentros, un mismo mensaje: el territorio no es un contexto, es el origen Construyendo juntos un sector vitivinícola sostenible: territorio, empresa y sociedad Martes 16 de diciembre | 19:00 h | Ribering La primera sesión puso el acento en la idea de comunidad: un sector fuerte no se construye en solitario. Se habló de sostenibilidad no como etiqueta, sino como motor real del desarrollo rural y empresarial: empleo, tejido local, relevo generacional, atracción de talento y una relación más coherente entre bodegas, viticultores, instituciones y ciudadanía. El formato coloquio permitió algo valioso (y poco frecuente): escuchar inquietudes reales, compartir preguntas difíciles y reconocer que la transición hacia un modelo más responsable no es un “extra”, sino parte del trabajo serio de cualquier proyecto vitivinícola con visión a largo plazo. El futuro del vino se cultiva en el territorio: sostenibilidad empresarial y social compartida Miércoles 17 de diciembre | 12:00 h | Ribering En la segunda jornada, el foco se dirigió a la sostenibilidad entendida como estrategia empresarial. La premisa fue clara: el vino del mañana se empieza a cuidar hoy, y eso implica alinear innovación, empresa y sociedad para proteger el valor del territorio vitivinícola. Este encuentro reunió a bodegueros y productores con una mirada práctica: cómo convertir la sostenibilidad en decisiones (no en discursos), cómo cooperar para amplificar impacto y cómo mantener el equilibrio entre competitividad, identidad y responsabilidad. Más allá de títulos y horarios, las dos charlas compartieron conclusiones que conviene dejar por escrito: La sostenibilidad no es un eslogan: es una forma de gestionar riesgos, asegurar calidad futura y sostener la rentabilidad en el tiempo.El territorio es un activo (económico, social y cultural). Si se degrada, el sector pierde raíz y ventaja competitiva. La colaboración ya no es opcional: los retos (clima, mercado, reputación, costes, escasez de mano de obra) no se resuelven cada uno por su lado. La innovación tiene que tener propósito: tecnología y nuevas prácticas sí, pero al servicio de un modelo vitivinícola más resiliente y conectado con su entorno. Ribera del Duero tiene futuro si se cultiva en comunidad: el vino no es solo negocio; es cultura, paisaje y compromiso con las personas. Desde Bosque de Matasnos, gracias a todas las personas que asistieron, participaron y aportaron preguntas. Cuando el sector se sienta a hablar con honestidad, se abren caminos: mejor diagnóstico, mejores decisiones y más alianzas. Si no pudiste venir, pero te interesa formar parte de próximas conversaciones en torno al Proyecto LIFE Climawin y la sostenibilidad en el sector vitivinícola, te animamos a seguirnos y a estar pendiente de futuras convocatorias.

Bosque de Matasnos en… El Mesón de Gonzalo (Salamanca)

Bosque de Matasnos botella

Por Alberto Granados

Iniciamos una nueva entrega de “Bosque de Matasnos en…”, un recorrido por restaurantes que entienden el vino como una parte esencial de la experiencia gastronómica y no como un mero acompañamiento. Buscamos esa complicidad silenciosa entre cocina y copa que hace que todo encaje. En esta ocasión, el viaje nos llevó hasta Salamanca, para sentarnos en uno de los restaurantes que mejor representan el nivel gastronómico de la ciudad: El Mesón de Gonzalo

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Bosque de Matasnos en… Taberna Ansorena (Madrid)

matasnos portada

Por Alberto Granados Iniciamos una nueva entrega de la sección “Bosque de Matasnos en…”, un recorrido mensual por restaurantes que saben cuidar el vino y darle un lugar propio en la mesa. Cada parada es una excusa para comprobar cómo dialogan los platos con los vinos de la bodega, cómo se apoyan, cómo se potencian. Buscamos esa complicidad silenciosa que convierte una comida en una experiencia más completa. Esta vez la ruta nos llevó a la Taberna Vasca Ansorena, un espacio que atraviesa una nueva etapa sin perder su alma. Tras la jubilación de su histórica propietaria, el local ha pasado a manos de la familia Alonso, los dueños de La Bodeguita del Arte, que se han comprometido a respetar la identidad de Ansorena, mientras aportan su propia personalidad. ¿Qué podemos encontrar en Taberna Vasca Ansonera? La barra, de hecho, se ha llenado de escabeches de elaboración casera (una seña de la casa madre) que conviven con los platos tradicionales vascos que siempre han marcado el rumbo del restaurante. La cocina mantiene esa honestidad que tanto se agradece: guisos reposados, producto noble, sabor reconocible… Antes de que llegara el primer plato, descorchamos un Bosque de Matasnos Etiqueta Blanca 2022, el vino que nos ha acompañado durante toda la comida. Es un tinto que conozco bien: fruta madura equilibrada por notas balsámicas, madera discreta pero presente y un tanino fino que lo hace versátil sin perder carácter. Elaborado en altura (Bosque de Matasnos es una de las bodegas de más altura de la Ribera del Duero) , conserva frescura y estructura, lo justo para armonizar guisos, verduras y carnes. El primer bocado fue un escabeche de salmón, uno de esos platos que demuestran la nueva orientación de la barra. Jugoso, con una acidez afinada y un fondo aromático limpio. El vino sostuvo la untuosidad del pescado y reforzó el toque cítrico, un arranque que ya dejaba ver la buena sintonía del maridaje. Luego llegaron las croquetas mixtas, dos clásicos que nunca fallan: las de jamón ibérico, profundas y cremosas; y las de cocido “de puchero”, donde asoma el gusto de caldo reposado. El Etiqueta Blanca aportó frescura, aligerando la bechamel sin restar intensidad al relleno. El cardo a la navarra mantuvo la línea de cocina tradicional que Ansorena conserva con mimo: textura firme, salsa con frutos secos y sabor vegetal limpio. El vino acompañó con suavidad, redondeando el plato sin interferencias. Las albóndigas a la bordalesa fueron pura memoria: salsa oscura, notas ligeramente vinosas, cocción lenta. Aquí el vino encontró un espejo: profundidad, calidez, un final largo que prolongó la intensidad del guiso. Con el solomillo de vaca llegó el matrimonio natural del día. Carne sabrosa, punto impecable y un jugo que pedía un tinto con entidad. El Etiqueta Blanca respondió con su tanino pulido y un fondo especiado que realzó la carne con elegancia. En los postres, la tarta de chocolate con nueces y mermelada de frambuesa jugó con contrastes, mientras que la pantxineta de hojaldre reafirmó por qué es un clásico que nunca decepciona. A pesar de no ser un vino de postre, el Etiqueta Blanca sobrellevó el tramo final con dignidad gracias a su fruta madura y su equilibrio.   Bosque de Matasnos en Taberna Vasca Ansorena Cada mes, esta sección busca mostrar cómo los vinos de la bodega encuentran su lugar en mesas muy distintas. En Ansorena, la historia fue clara: una casa en transición que sabe mantener su esencia, una cocina que respeta lo que importa y un vino que supo integrarse sin estridencias. El Bosque de Matasnos Etiqueta Blanca acompañó desde el primer brindis hasta el último bocado, demostrando que un vino bien hecho tiene la capacidad de adaptarse a la tradición sin perder su voz. TABERNA ANSORENA Dirección: Calle de Víctor Andrés Belaunde, 8 Localidad: Barrio de Chamartín. Madrid Teléfono: 913 440 984 INSTAGRAM TABERNA ANSORENA

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