Por Alberto Granados
Esta nueva entrega de «Bosque de Matasnos en…» nos lleva hasta Majadahonda, una localidad cercana a Madrid, a uno de los establecimientos de un grupo que, desde 1996, ha construido su trayectoria sobre la regularidad, el producto y una forma muy clara de entender el placer de la mesa, el grupo El Urogallo.
Bosque de Matasnos en el 30 aniversario de el Restaurante El Urogallo
El Urogallo, que este año celebra su 30 aniversario, forma parte de esa categoría de casas que llevan años llenando sus mesas porque han entendido algo esencial: cocina reconocible, buen producto, servicio ágil y un ambiente donde todo invita a quedarse. Un grupo que ha sabido crecer sin perder su esencia y donde la tradición asturiana sigue marcando el carácter de la casa. En una propuesta así, pensada para compartir y disfrutar sin complicaciones, el vino debe integrarse con naturalidad. Y ahí es donde Bosque de Matasnos encuentra su lugar.

El proyecto El Urogallo nace con la idea de trasladar el espíritu de la gastronomía asturiana a Madrid. Hoy, con cinco establecimientos y una clientela fiel, el grupo ha consolidado un modelo basado en la regularidad, el ambiente y una cocina que apuesta por el recetario tradicional sin artificios.
El local de Majadahonda mantiene esa filosofía: espacios amplios, decoración cuidada, terrazas siempre animadas y un ritmo constante de mesas donde conviven comidas familiares, encuentros de negocio y celebraciones informales. Aquí se viene a compartir, a comer bien y sin complicaciones.
La carta es un recorrido por sabores reconocibles, con especial atención al producto y a elaboraciones caseras en las que la tradición es el eje principal. Cocina honesta, pensada para el disfrute y con un denominador común: abundancia y sabor.
Vinos Bosque de Matasnos en la mesa de El Urogallo
Durante la comida nos acompañó Bosque de Matasnos Etiqueta Blanca 2022, un vino que vuelve a demostrar su capacidad para adaptarse a diferentes registros gastronómicos y que puedes encontrar entre los vinos «recomendados» de la casa. Fruta madura bien definida, notas balsámicas, madera integrada y un tanino fino y pulido que le permite convivir con platos sabrosos sin imponerse. Elaborado en altura, conserva una frescura que resulta clave cuando la mesa se llena de raciones y sabores intensos. Uno de los imprescindibles de la Ribera del Duero.
El arranque fue una ensaladilla rusa de la casa, cremosa y equilibrada, un clásico que funciona como perfecto punto de partida. El vino aportó frescura y limpieza, preparando el paladar para los siguientes platos.

Los calamarcitos a la andaluza ofrecieron un registro más ligero y crujiente, donde el Etiqueta Blanca volvió a moverse con soltura, manteniendo tensión y equilibrio.

Uno de los platos que mejor define el espíritu del grupo es el Especial Urogallo: huevos sobre patatas fritas con jamón ibérico y pimientos de Guernica. Cocina directa, sabrosa y sin complejos. Aquí el vino se integró con naturalidad, acompañando la intensidad del conjunto y aportando estructura sin restar protagonismo al plato.

Los taquitos de solomillo salteados con ajos tiernos marcaron el tramo más cárnico de la comida, un momento en el que el Etiqueta Blanca mostró su perfil más gastronómico, sosteniendo el sabor de la carne desde la elegancia.

Incluso con el postre funciona bien este etiqueta blanca. No podían faltar unas filloas rellenas de crema, un final goloso y tradicional que puso el broche a una comida coherente con la filosofía de la casa.

Una mesa para compartir
La visita a El Urogallo confirma algo que esta sección repite desde su inicio: cuando la cocina se apoya en el producto, en el sabor y en una manera honesta de entender la restauración, el vino encuentra su lugar sin necesidad de forzar el discurso.
Bosque de Matasnos Etiqueta Blanca 2022 se integró con naturalidad en una propuesta pensada para compartir, demostrando su versatilidad y su clara vocación gastronómica.
En un grupo que ha construido su trayectoria sobre la regularidad, el ambiente y el placer de la mesa sin complicaciones, Bosque de Matasnos encuentra un escenario coherente con su filosofía: equilibrio, frescura y capacidad para acompañar momentos que, más allá del plato, tienen que ver con el disfrute y la compañía.
EL UROGALLO MAJADAHONDA (Dirección: Calle Salvador Dalí, 1. Majadahonda, Madrid. Teléfono: 916 795 665)